viernes, 13 de mayo de 2016

Pronto te irás de mí…




Tus palabras han llegado a mi estancia para mostrarme que tan lejos estás, y el leve sonido de ellas me recuerdan la distancia que he de recorrer para alcanzarte.

Ha pasado el tiempo y no he podido borrar tu imagen cada noche en mi lecho, y tenido el aroma de tu piel entre mis manos al dormir.

Ha pasado el tiempo y aun conservo el respirar sereno que produce nuestro encuentro.  He viajado a los momentos que inventamos para estar, y he sentido el placer que me causa tu mirar.

He tocado el cielo con mis manos al recorrerte y he tenido a la tormenta que genera tu humedad.  He posado mi sonrisa en tu camino y he hurgado en tu cuerpo, un rincón más.
He nublado las palabras que no he querido escuchar, y he jugado al contrario cuando trato de escapar. Me he quedado a tu lado y he querido soñar.

Ha pasado el tiempo y no encuentro las palabras que describan lo que sin querer te llevas.

Tu partida es inminente algún día pasará…

He buscado mi refugio en los recuerdos, y he querido descubrirte y en tu corazón anidar. He cerrado mis ojos al tocarte y te he dibujado sin estar. He invadido mis prisiones, mis tabúes, mis temores. He creado un nuevo ser desde mi ser. He purgado los errores del amante y he curado las heridas que marqué.
He cambiado los sentidos y los humores,  los he hecho despertar. Y he tenido cuánto quise en un instante, en un instante y nada más.
He perdido y he ganado y he querido regresar. He encontrado en tu partida las razones de mi andar.

Ha pasado el tiempo y no he podido olvidar, la paz que me transmite escondernos para amar.

He sabido que has vuelto y que nuevamente te irás, y quizás en tu equipaje yo, ya no tenga lugar. 
He sellado mi pasaje y solo te quiero contar que me llevo tus caricias, tus besos, tu ansiedad. Tus misterios, tus secretos, tus silencios, tu amistad. Tus demonios y tus dioses, tus sueños tu mirar. Pues me llevo en mi equipaje tu excitante reposar. Tus fugaces disparates, tus roces al pasar. Tu risa, tu deseo, tu ternura y frialdad. Tu ironía y tus gestos que hablan sin hablar.  Tus rencores, tus amores, tu dormir acurrucado, tu increíble despertar. Tus manos y tu cuerpo bien guardados ya están, pero algo quiero que sepas antes de tu viaje empezar… quizás te vayas liviano para poderte cargar, pues las cosas que vivimos, ésas me las quedo yo acá….


Sé, que te irás pronto…. Y de mi pronto te irás…