domingo, 14 de febrero de 2016

SOLO TE ESPERÉ A TI


No esperé que sintieras lo mismo que sentía yo.
No esperé que vivieras lo mismo que vivía yo.
No esperé que esperaras lo mismo que esperaba yo.
No esperé nada de ti.
Y sin embargo me regalas tus ausencias y tus silencios.
Cuantas noches jugamos al amor, y cuantas mañanas desperté embriagada de el.
Un sin fin de momentos recorren mi cuerpo vacío en busca de una caricia que me recuerde a ti.
Las sensaciones renacen para traer a mi memoria tu desnudez.
Y recorren celosas las palabras una habitación enmudecida de tu presencia.
Una simple hoguera empaña mi olvido y acerca lo escondido que vive en mi.

Se apaga el fuego... y comienzas las hadas su juego nupcial...

Un estridente sonido quiebra el silencio y el recuerdo inunda el suelo de pasión.
Y lo que era oscuro, una suave luz dibuja las sombras de dos locos, que juegan a amar.

Se levanta el telón, para que los desconocidos tengan se obra final.

Aún mis manos transitan tu cuerpo, recorriendo cada rincón, develando cada misterio, buscando donde anidar para encontrar la calma.
Mi piel se confunde con el aroma de tu ser, que sediento pide la humedad que mis labios besan.
Mis palabras buscan refugio en tu mudez que solo expresa un suspiro de placer.
Mi cuerpo refleja el calor que produce tu cuerpo al acercarse, cabalgando tal cual jinete libre y sin temor.
Mi mente taciturna y delirante vierte su torrente de gozo en cuarto de hotel.
Y se produce la magia... y se detiene el tiempo, y nos cobija la noche, y nos encuentran desnudos las alas de un frío viento que nos quiere tapar.
Un velo cubre el alma para no dejarla escapar y las ganas furiosas se fugan sin cesar.

¿Cuánto tiempo ha pasado desde la primera vez?

El tiempo ha pasado... me respondí... y los duendes me han venido a buscar.
Desperté sin haber dormido, y te soñé sin tener un sueño, y te sentí, estando tan lejos.
Se heló mi cuerpo de pronto y caló su frío mis huesos al pensarte, al saberte tan lejano y tan distante.

Sentir, vivir, esperar, motivos y razones de un vida desigual.

Inventé un nuevo rostro, le puse luz a sus labios y un halo de amor a sus ojos que me miran sin cerrarse queriendo despertar a mi lado. Y le puse sonido a su voz, y color a su pelo, te dibuje en otro ser.
Todo lo hice... te nombre, te besé, te escuche, te amé...
sabiendo que era a Él a quien yo, siempre esperé...

Perdón por haber sido una tonta distraída!!!!


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